Una promesa, una tradición o un simple deseo es lo que mueve a muchos creyentes a visitar cada año la imagen de la virgen de Guadalupe al templo católico conocido como “La Villita”.

Ayer mismo, los preparativos estaban listos para recibir a las familias que con niños en brazo o caminando, iban vestidos de indígenas para emular el relato antiguo que afirma que el indio Juan Diego vio a una virgen morena en el cerro del Tepeyac.

Personas de todas las edades ingresaron a escuchar las misas programadas a diferentes horas en honor a la imagen de la virgen, la cual afirman ha cumplido muchas peticiones.

A Samuel Osorio de hacía falta frecuentemente el trabajo y entre un cambio y otro, casi pasaba seis meses en su casa sin trabajar, pero decidió hace tres años hacer un viaje en bicicleta con un conocido a la Ciudad de México, a la Villa, para pedir la ayuda de la imagen y encontrar empleo.

“Después que fui a la Villa encontré trabajo bien rápido”, compartió y dijo que tanto su fe como la imagen de la virgen en sí misma, ayudó a que su petición fuera escuchada. A su compañero de viaje, Luis Antonio Fernández, dijo, lo salvó de un problema.

Luis compartió que tuvo algunas complicaciones en un lugar donde trabajaba y temía que lo mataran, pero hace unos años viajó a la Ciudad de México para pedir protección y afirmó que fue escuchado porque nunca más tuvo temer en encontrase un problema similar.

Junto con Daniel, un tercer viajero, estos dos jóvenes hicieron parada en el templo que se le conoce como “La Villita”, en Puebla, antes de salir a la capital del país. Esperaban llegar ayer por la noche para hoy estar presentes en el templo erigido para conmemorar cada año el encuentro del indígena con una virgen morena.

Ariana Gutiérrez llevó a su hija Mila porque es una “tradición”, dijo, llevarlos al templo. La niña estaba caracterizada de indígena. Y aunque el día para celebrar la imagen de la representación de la virgen guadalupana es mañana, su esposo decidió por trabajo, acudir ayer a la iglesia.

Sin embargo, Marisol Barrón tuvo otra experiencia. Ella estuvo delicada cuando se encontraba embarazada de su bebé, que ayer estaba vestido como Juan Diego. Prometió que cada año lo llevaría a visitar la imagen de la virgen porque hoy está con vida. “Gracias a Dios está muy bien”, concluyó la mujer.

Foto: Bibiana Díaz

Foto: Bibiana Díaz
 Fuente: https://www.elsoldepuebla.com.mx/local/promesas-y-tradicion-mueven-a-fieles-a-visitar-la-villita

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